Carrusel

Tomo un café largo antes de empezar turno pensando en cómo me gustaría no almacenar los besos y abrazos de buenas noches que no puedo darle. A mi lado charlan dos hombres, el joven en torno a 25, el mayor pasó los cincuenta y tantos. Entonces vives con tu novia en casa de tu madre ¿no? Comida no falta, podéis pagar la luz, entonces qué problema hay. Auster y Carver harían algo bonito y triste con ello. Matarlos a todos, políticos y banqueros, es la solución que barajan. La historia nos dice que nada cambia. Hoy no hace frío, no demasiado, al menos por fuera. Me sacudo los besos pendientes de la cabeza. Sigo mi camino. Decido que haya música de carrusel.

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