Propicios días ciudadana o ciudadano. Quizá no recuerdes que en 1993 se estrenó la película ‘Demolition Man’ –– taquillazo mundial que recaudó 159 millones de dólares–– nacido de un cúmulo de negaciones. La de Lori Petti (‘Liberad a Willy’), para interpretar el papel de Lenina Huxley, que lanzaría a una casi desconocida Sandra Bullock. La de Jackie Chan para interpretar al malvado Simon Phoenix, que reportaría a Wesley Snipes un notable ascenso para dejar atrás la etiqueta de “talento prometedor”. Y las de Jean-Claude Van Damme y Steven Seagal para el papel del agente de policía John Spartan, que permitiría a Stallone sumar un nuevo éxito a su lista de haberes.

Vehículos autónomos, ciudadanos geolocalizados permanentemente, tecnología puntera en una sociedad distópica muy en línea con la concebida por Aldous Huxley para ‘Un Mundo Feliz’. Y bajo las aceras, el inframundo de los desposeídos, los inadaptados, la resistencia. Es decir, la sublimación de la tendencia actual: desaparición de la clase media. Arriba o abajo. Diferencias mínimas arriba; básicamente entre la punta de la pirámide, la pequeña sección siguiente de élites dirigentes extractivas y un grueso estrato más o menos acomodado. Pero acomodado al fin y al cabo. Abajo no hay diferencias salvo aquellas que dirimir para asegurar comida y abrigo.

Aquí tienes dos enlaces si quieres profundizar en los detalles y curiosidades de esta película:

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Smart City Expo World Congress

Reientemente se ha celebrado en Barcelona el evento ‘Smart City Expo World Congress’ que convoca a las ciudades más tecnológicas y a los proyectos más innovadores del mundo. A modo de ejemplo, han sido premiados en esta edición el ‘Proyecto de Innovación Circular de Amsterdam’ centrado en economía circular, el proyecto ‘Movilidad Urbana Fácil’ de SEAT en Barcelona, Internet de las cosas e inteligencia de datos de la ZTE Corporation desde China, la iniciativa blockchain para Dubai o el programa ‘Food Care’ de Buenos Aires centrado en sostenibilidad y cambio de hábitos de consumo. Los proyectos finalistas para las 7 categorías que contemplan estos premios es fascinante. Puedes ver un resumen aquí: http://www.smartcityexpo.com/en/awards.

El futuro es un producto al alza, concretamente el futuro a corto plazo, ese que está al alcance de la mano de las 4 generaciones vigentes: Baby Boomers (1945-1964), GenX (1965-1981), Millenials (1982-1994), Centennials (1995-hoy). Fácilmente consumido, vendible por demandado. Para los dos primeros representa la concreción de lo soñado e imaginado en la infancia y juventud, la tecnología fascinante a la que se llegó a través del cine, la literatura, el cómic. Para los segundos es la continuación del ahora, su siguiente paso, la secuencia lógica al punto de inflexión histórico tecnológico en que han nacido y crecen.

Por eso la tecnología ficción tiene repercusión y cabida en cine, literatura, videojuegos y eventos, aunque no sea el caso del mencionado. La diferencia es que ahora, en este punto incipiente de eclosión tecnológica, de dispositivos cuánticos, inteligencia de datos y blockchain, ahora es posible. O al menos viable.

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Guerra robótica

Es en el terreno militar donde se muestra más rápidamente la viabilidad de las innovaciones que hasta ayer parecían tecnología ficción. Por razones conocidas a las que favorece un contexto global favorable delimitado por el miedo; el de quien lo ejerce y el de quien lo sufre.

En ocasiones como esta, las soluciones generan más miedo que el problema. Y todo se reduce, como de costumbre, a una cuestión de precio.

La industria militar ha presentado un ejército de mini drones que, con una carga explosiva de 3gr, matan de manera muy actual: muerte selectiva, personalizada y tecnológica.

25 millones de dólares es el presupuesto necesario para ejecutar a la mitad de la población de una ciudad. Sus promotores defienden la reducción de daños colaterales, su rapidez y eficacia, la disminución de daños (instalaciones, edificios) y afirman que la guerra nuclear está obsoleta. Prometen además acortar los conflictos.

Y es fácil imaginar, como en cualquier película o videojuego, los resultados de aplicar ingeniería de datos, geolocalización, rastreo y análisis de acciones digitales (buscadores, redes sociales), reconocimiento facial. Como también es sencillo presumir qué ocurriría si todo ello cae en peores manos. Aquí tienes el video de presentación:

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